Asi Mejor

Té blanco – 13 propiedades y beneficios naturales

beneficios de te

¿Qué es el té Blanco?

El té blanco no se llama así por su color, sino porque es el menos procesado de todos los tés. Se obtiene de las hojas de la planta Camellia Sinensis, la misma de la que se obtiene el té verde y el negro. 

En el caso del té blanco las hojas sólo se cosechan y secan y por eso este color relacionado con la pureza del proceso y el color de los brotes de la planta de té sin abrir, que es casi blanco, por ser las hojas tiernas y jóvenes. La bebida en sí no es blanca sino de color amarillo pálido. 

Si bien no es del todo conocido en el mundo de Occidente, el té blanco data de mucho tiempo atrás: siglos, y en Asia ha sido bebida predilecta de los emperadores y de sus círculos de compañía. 

Dado que las hojas prácticamente no se oxidan, o su oxidación es mínima, es el que contiene menos cafeína si lo comparamos al té verde y al negro, se dice que unos 10 mg por taza o menos. 

Contenidos ocultar

El té blanco contiene catequinas y polifenoles que hace que tenga grandes propiedades. Se le atribuyen beneficios tales como combatir la osteoporosis, ayudar a bajar de peso y cuidar la piel. Por eso, los doctores no dudan en aceptar e incluso recomendar su consumo a diario. 

Este té se produce principalmente en la provincia de Fujian, en China, pero no solamente allí, ya que se encuentran plantaciones en Sri Lanka, India, Tailandia, Nepal y algunos otros lugares. Aunque hay muchos sabores, la mayoría de ellos se caracteriza por ser suave, con un dejo frutal que puede incluir notas de otros sabores como vainilla, miel, cítricos, etcétera.

Es un té que por su proceso de producción es más caro que otros tés, pero bien vale la pena tenerlo en la alacena. 

Los beneficios y propiedades del té blanco 

El té blanco tiene más catequinas y polifenoles que sus colegas verde y negro, e incluso que otros no tan populares como el rojo o el Oolong. Esto se debe a que no se someten las hojas a un proceso de oxidación como en otros tés, donde las catequinas se pierden en su mayoría. 

Para la elaboración del té blanco se utilizan hojas muy jóvenes, cogollos tiernos, de la planta Amellia Sinensis, oriunda de la China, la misma que se utiliza para los demás tés. Sin embargo la cosecha de estas hojas es muy temprana; se recolectan las hojas, se secan y listo. La concentración de antioxidantes se mantiene al máximo y esto resulta muy pero muy beneficioso para nuestro organismo. 

Veamos aquí cuáles son algunas de sus principales beneficios:

Potente antioxidante:

Nos protege de los radicales libres que libera nuestro organismo y que producen oxidación de las células, alteraciones en el ADN y otros cambios en el sistema.

beneficios de te

De forma que el té blanco, que contiene más antioxidantes que otros tipos de té, cuida nuestras células del envejecimiento, protege la piel y combate enfermedades tales como el cáncer y la diabetes tipo II, también las neurodegenerativas y la osteoporosis. 

Es aliado en la lucha contra el cáncer:

Por un lado, los flavonoides del té blanco, ayudan a combatir el crecimiento de células cancerígenas; por otro, uno de los antioxidantes que tiene es el ECGC, esta molécula es un polifenol estrella que está en el centro de muchos estudios centrados en la lucha contra el cáncer.

cancer metastasis

Se piensa que una píldora con ECGC y otros compuestos podría llegar el día de mañana directamente a las células cancerígenas. 

Respecto al cáncer de piel, los polifenoles se encargan de protegernos de la generación de cáncer de piel cuando la exposición al sol es demasiada y por otro lado, el té blanco, forma una especie de escudo del sistema inmune que evita que se produzca el cáncer de piel. 

Es antibacterial:

Los polifenoles tienen un efecto desinfectante frente a varias bacterias y patógenos que quedan pegados en las mucosas, pared del intestino o en la piel. Por eso, el té blanco ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, y hace frente a enfermedades como la gripe o diferentes virus de invierno.

Combate el mal aliento y protege los dientes:

piel y dientes saludables

Justamente por esta propiedad de luchar contra las bacterias también neutraliza aquellas que generan el mal aliento.  Al tener una concentración considerable de fluoruro protege a los dientes de caries, ya que elimina las bacterias que acidifican la saliva y las causan haciéndonos sufrir mucho. Hay quienes dicen que un enjuague bucal con té blanco es un excelente aliado de la salud dental. 

Es un buen compañero de dietas para adelgazar:

No sólo porque es diurético y antioxidante, como otros tés o infusiones, sino por efecto de la ECGC, que incrementa la producción de Colecistoquinina (CCK) y que es lo que nos hace sentir satisfechos al comer. Así, la ingesta de té blanco nos da sensación de saciedad a la vez que acelera el metabolismo.

Pero además los antioxidantes hacen que las enzimas den consistencia al colágeno y la elastina, y por ende nos sirve para eliminar la flacidez. 

Cuida la salud del cabello:

La catequina ECGC combate la caída del cabello y también la dermatitis seborreica. A su vez estimula la producción del colágeno y la elastina, favoreciendo que tu pelo crezca sano y fuerte, además de más rápido. La propiedad antiséptica del té blanco previene que se tapen los folículos capilares porque elimina tanto las células muertas como las impurezas. 

Aunque no lo creas el té blanco también nivela tu PH, es decir que si tienes el cabello seco se ocupará de que se mantenga hidratado y si lo tienes graso actúa como astringente y regula la producción de sebo. 

Las vitaminas C y E con ayuda de los polifenoles son los encargados de darle brillo a tu pelo. El Pantenol (o vitamina B5) evitará las puntas florecidas y el resquebrajamiento del pelo porque lo fortalecerá. 

O sea que, si realmente te preocupa la salud de tu cabello, corre a conseguir té blanco para incluir en tu dieta.

Evita enfermedades cardiovasculares:

arterias

Sí, como otros tés, pero aún con más influencia en esta lucha: como lo lees, peleando así en la primera línea de combate contra una de las principales causas de mortalidad en los países desarrollados.

Esto se debe a que es un té con mayor cantidad de antioxidantes que los demás.  Las propiedades antioxidantes de sus caquetinas evitan la oxidación de las células, previenen la oxidación del colesterol LDL (o “malo”) pero también cuidan el corazón porque mejoran la circulación y ayudan a disminuir la presión arterial. 

Es un buen té para personas que sufren Diabetes:

Esto se debe a que tiene flavonoides, y los provenientes de algunas plantas específicas han resultado eficaces en tratamiento para la diabetes de tipo 2.

Un estudio en la Universidad de Beira, Portugal, realizado sobre animales, sugirió que los flavonoides podrían disminuir las fluctuaciones de glucosa y estrés oxidativo, que afecta al cerebro en personas que padecen hiperglucosa. Este tipo de té, por otra parte, hace las veces de pared del capilar, es decir, que no permite la entrada de glucosa al torrente y así evita la falta de insulina.

Favorece el cuidado de la piel:

Se conoce al té blanco como el “té de la belleza” ya que gracias a sus antioxidantes evita el estrés oxidativo de la piel e impide el envejecimiento de la misma; envejecimiento acelerado que se da por la exposición en demasía a los rayos solares, químicos y otras impurezas presentes en el medio ambiente, como la polución.

fortalecer huesos

Mantiene la piel suave y joven, ya que propicia la generación de elastina y colágeno, lo que mantiene a la piel firme pero también flexible y brillante. 

El té blanco también por la producción de estas dos proteínas: elastina y colágeno, permite reparar los tejidos que sufren daño. Son muchos los cosméticos que incorporaron el té blanco a la lista de ingredientes de sus fórmulas, si lees las etiquetas. 

Posee propiedades antiinflamatorias:

Las catequinas además de sus propiedades antioxidantes tienen propiedades antiinflamatorias, ayuda a la recuperación muscular y por eso el té blanco es bueno para deportistas y previene enfermedades como reuma y algunos tipos de cáncer. También evita la inflamación del cuero cabelludo y por eso molestias como la caspa o el picor. 

Es energizante:

da energia

Este té tiene menos cantidad de L-teanina, un aminoácido que aumenta la energía y que se encuentra frecuentemente en el té y que es a su vez un relajante natural. Pero que tenga menos cantidad no significa que no tenga. Así que otro beneficio es que me hidrato a la medida que bebo y puedo beber mayor cantidad. Al combinarse con la teína, la L-teanina nos mantiene alertas pero relajados al mismo tiempo. 

Reduce los síntomas de la osteoporosis:

Algunos estudios han encontrado que la densidad ósea se ve afectada para bien en los bebedores de té blanco porque las catequinas eliminan las células que afectan a los huesos.

Los huesos se resquebrajan y agujerean por dos factores: inflamación y oxidación de células; los antioxidantes del té blanco combaten ambas. Este té cuasi milagroso también enfrenta enfermedades óseas como la artritis.

Combate el Parkinson y el Alzheimer:

envejecimiento hombre

Dos enfermedades bastante crueles. El té blanco las previene porque el EGCG: polifenol ya mencionado en este artículo, previene que las proteínas se doblen, plieguen o amontonen de manera inadecuada, lo cual es un factor de riesgo para estas enfermedades ya que es lo que hace que los nervios del cerebro se inflamen y se dañen. 

Contraindicaciones del Té Blanco

No existen grandes contraindicaciones sobre beber té blanco, excepto que estamos ingiriendo teína, sustancia popularmente conocida como “cafeína” cuando se encuentra en el café, y si bien la dosis es bastante menor que cuando se encuentra en este último, si tomamos varias tazas al día de té blanco podríamos tener problemas gastrointestinales, de insomnio o alteraciones del sistema nervioso. 

Por esto mismo está contraindicado su consumo excesivo para embarazadas, mujeres en periodo de lactancia, hipertensos y otras personas que por diversas razones no pueden beber cafeína.

te negro

También cabe recordar que el té blanco suele venir combinado con diversos sabores: jazmín, limón, miel, etcétera. Siempre chequear si hay ingredientes adicionales y si se tiene alguna alergia a ellos. 

Tampoco se recomienda su consumo para menores de 6 años por tener teína.

Cómo se prepara el té blanco

Preparar té parece ser un juego de niños, pero no es tan así, hay ciertos secretos que hacen que podamos apreciar todo su sabor, que no se nos ponga amargo y que disfrutemos más de la experiencia. Y sobre todo si hablamos de té blanco: ¡No olvidar que era bebida predilecta de la realeza!

Si tienes la posibilidad utiliza té de hojas sueltas, porque cuando viene en bolsas es probable que incluya muchas hojas rotas y de inferior calidad. Pero claro, no vamos a ponernos tan quisquillosos, es sólo si estás en una buena posición como para elegir.

El primer truco para preparar un rico té puede ser calentar la taza, un hábito muy común en China; para hacerlo hay que echarle a la taza agua hirviendo. Agua que  por supuesto luego se deshecha. Es decir, este no es el agua que usarás para preparar el té. 

Ahora concentrémonos en la temperatura del agua para un buen té. El agua debe estar caliente pero no hervir; la temperatura debe ser de entre unos 80 y 85 grados, pues si está en exceso caliente puede alterar el sabor, además de realzar el amargor, y no olvidemos que el té blanco se caracteriza por ser de sabores suaves, frutales y dulces.

Otro punto importante es usar agua que no tenga, en lo posible, sabores agregados. El agua de la llave a veces viene con sabor a cloro, por lo que sería mejor utilizar agua filtrada para nuestro propósito.

En cuánto a qué cantidad de té poner, quizás dependa del tamaño de las hojas, pero lo recomendado son dos cucharadas pequeñas por taza. Está claro que también depende del gusto de la persona que ha de beberlo, pero si es la primera vez, quizás debas probar con dos y ver qué pasa. (También si lo has comprado en lata o caja probablemente te den detalle de la cantidad exacta a utilizar)

Luego viene el tiempo de reposo; se aconseja dejarlo reposar algunos minutos una vez preparado, 3 o 4, para que la infusión adquiera el sabor apropiado. 

Ahora sí estamos en condiciones de deleitarnos con un rico té blanco. Y puedes ir probando con diferentes sabores, hasta que encuentres el que realmente te agrada. 

¿Cuál sería el maridaje perfecto de un té blanco? Recuerda que se trata de un té liviano, así que nada muy pesado. En Asia lo beben con ensaladas, pescado blanco o arroz blanco. Quizás en Occidente sea más común maridarlo con unos frutos secos, galletas muy livianas o frutas. 

De más está decir que también ha de beberse solo, sin acompañamiento alguno. 

Cuál es la mejor hora para tomar té blanco?

Al ser un té bastante energizante y favorecer el funcionamiento del metabolismo está bien tomarlo en horas de la mañana, antes de comenzar el día. Pero no hay una hora específica para beber té blanco.

mujer bebiendo

Como vimos, el té blanco también colabora con la digestión por lo que beberlo después de la comida favorece el funcionamiento de nuestro sistema digestivo. Eso sí, si es después de cenar no debemos olvidar que tiene teína, y si bien es poca, hay gente que es muy sensible a ella y podría ver afectadas sus horas de sueño. 

Si no eres sensible, en horario vespertino también puedes disfrutar de una taza de té blanco.

Cuánto té blanco es recomendable tomar al día?

Si hablamos de té en general, la cantidad recomendada al día depende del tipo de té y qué cantidad de cafeína (teína) posea. 

Si hablamos de té negro se pueden tomar 3 o 4 tazas al día; si es verde 2 o 3. El té negro es el que más teína tiene, y el blanco el que menos. 

Como dijimos el té blanco tiene baja cantidad de cafeína (teína), por lo que se puede beber mayor cantidad, digamos que podríamos llegar a 5 tazas. Sin embargo, esto dependerá siempre de la salud de quien bebe, por ejemplo, una persona anémica no debería beber casi nada, puesto que la cafeína impide la absorción de ciertos nutrientes y minerales, lo mismo un hipertenso, que podría tener problemas de presión. 

Si eres una persona saludable no deberías superar las 5 tazas diarias. 

Un promedio de 3 tazas al día es un buen índice para aprovechar al máximo sus beneficios sin tener efectos adversos. 

Cuando tomar el té blanco antes o después de comer?

Por sus propiedades digestivas es aconsejable beber el té blanco después de comer; aunque como con toda infusión es apropiado dejar un tiempo prudencial (10 o 15 minutos) entre el último plato y la taza de té, ya que de esta forma me aseguro de que la cafeína no se interponga en la absorción de los nutrientes. 

te caliente

Cabe destacar, de cualquier manera, que este té tiene menor cantidad de teína que el resto. 

En Asia es común acompañar las comidas con té, así que no hay ningún impedimento para hacerlo. De hecho, algunos nutricionistas dicen que es mejor por dos razones: nos da sensación de saciedad y comemos menos y evitamos el agua que en general lo que hace es más espacio para continuar comiendo por ansiedad. Y ni hablar de otras bebidas que podrían tener azúcares malos.

Qué pasa si tomo mucho té blanco?

Qué es “mucho té blanco” es relativo, pues varía también de acuerdo con la naturaleza y salud del individuo. Pero pongamos por caso que hablamos de más de 4 tazas al día. 

Ciertas variedades de este té pueden bajar los niveles de potasio de nuestro organismo y esto podría traer problemas gastrointestinales que nos obliguen a ir al baño más de la cuenta.

Otro de los problemas que puede traer el exceso de té blanco viene dado por la no absorción completa del hierro u otros minerales por efecto de la teína, por lo que no se recomienda para personas anémicas o que tengan problemas de coagulación. 

Debido a la teína, aunque es una variedad que tiene poca, no deberíamos beberlo antes de acostarnos, tampoco es bueno para personas hipertensas, y no deberían excederse las embarazadas o mujeres en período de lactancia. Para mujeres gestantes dos tazas son suficientes, puesto que la teína traspasa la placenta. 

Cómo se toma el té blanco para bajar de peso

El té blanco es un gran aliado para quienes tienen la misión de perder peso ya que es un buen quemador de grasas. Esto se debe a que activa el metabolismo además de tener grandes propiedades antioxidantes; estas dos cualidades hacen que ayude a reducir las adiposidades y a que baje el colesterol malo, así, ayuda a prevenir el hígado graso. 

Recordemos que es un buen digestivo y que el té blanco es un excelente estimulador para que el sistema depure y nos limpie de aquello que los alimentos nos dejan en el organismo, pero no necesitamos. Entonces es diurético y depurativo, por ende, nos ayuda a combatir la retención de líquidos y ayuda a las personas de tránsito lento.

Los antioxidantes, tan presentes en el té blanco, colaboran con la producción de colágeno y elastina, y por ende nos sirven para eliminar la flacidez que queda cuando vamos bajando de peso. 

te-blanco

Por último, el té blanco contiene ECGC, un tipo de catequina que incrementa la producción de Colecistoquinina (CCK) y que es lo que nos hace sentir satisfechos al comer y por tanto nos otorga saciedad, ideal para no seguir con la típica ansiedad que tienen quienes deben bajar de peso. 

Tres tazas al día, si estás haciendo una dieta, parecen ser una buena idea. Puedes beberlas tanto con las comidas como antes o después. Es importante que no le agregues leche, puesto que se contrapone con el beneficio de antioxidantes que tiene reduciendo su efectividad.

Hay muchas formas de consumir té blanco, puede ser en hebras: comprándolo en cualquier herboristería, en saquitos: a la venta en supermercados. También podemos encontrarlo en polvo, en forma de suplemento, que de seguro también consigas en la herboristería.

El origen e historia del Té blanco

El té blanco proviene de una planta denominada “Camellia sinensis”, originaria de China, específicamente de la provincia de Fujian. Sin embargo, otros tés también provienen de esta planta, lo que diferencia al té blanco de otros es el proceso. 

Para el té blanco se usan las hojas jóvenes, blancas, de yemas doradas que se secan dejándolas al sol y casi no se oxidan, a diferencia de lo que se hace con otros tés. Por eso el té blanco es de sabor suave y en general frutal (hay diversas variedades). 

Ahora bien, ¿cuál es su historia? Sabemos que viene de China, sin embargo, debemos contentarnos con saber lo que se ha ido transmitiendo en la cultura oral, pues hay muy poco registro escrito sobre sus orígenes. 

Aunque según académicos historiadores chinos parece ser que el té rojo es el más antiguo de todos, dicen que fue el té blanco el que fue introducido en la vida cotidiana por primera vez durante la Dinastía Tang (618‒907 D.C.).

Se trataba de una bebida rara y costosa al que tenían acceso solo el emperador y su séquito y por eso poco registro hay sobre sus orígenes. Circulan muchas leyendas, pero la mayoría con tintes míticos y elementos claramente ficcionales.

te blanco con hojas

Lo que sí sabemos es que en aquella época las hojas no se prensaban, sino que se molían después de ser cocidas al vapor. Esto no sucede en la actualidad.

El té blanco aparece en los libros de Occidente recién por el año 1876, hace apenas unos dos siglos, cuando se lo diferencia del té negro por tener un proceso diferente, sin embargo, erróneamente se lo asimila al té verde, pero probablemente por solo conocer en ese entonces la existencia de apenas estos dos tipos. 

Variedades de Té Blanco

A diferencia de otros tés, como el negro, por ejemplo, que tiene infinitas variedades, o el té verde que también tiene bastantes, el té blanco no tiene tantas ramas. Aquí vamos a presentar las variedades más populares que son apenas 4 que se fabrican en China y algunos otros que no:

Silver Needles (también conocido como Yin Zhen o Bai Hao Yin Zhen)

Es un té de hojas jóvenes que tienen unos hilos de color plateado de donde deriva su nombre. Se obtiene de los brotes de la variedad de planta Da Bai, Gran Blanca. Los brotes se recolectan entre fines de marzo y principios de abril, por lo que el tiempo de cosecha es muy corto. Es de sabor muy suave. Es el que podríamos llamar más sofisticados de todos.

Pai Mutan (o Bai Mu Dan)

Es un té compuesto por una mix de brotes y hojas. Las hojas son de diversas tonalidades: amarillentas, amarronadas, plateadas y verdosas. Es de sabor un poco más intenso que el Silver Needles (o agujas plateadas) y junto con él es uno de los más consumidos. Tiene un cuerpo medio y es bastante dulzón.

Gong Mei:

Esta variedad es parecida al Pai Mutan pero sus hojas son de inferior calidad. Es de una variedad de arbusto de la planta Camellia Sinensis. Resulta en una infusión de color amarillo anaranjado y de sabor frutal.

Shao Mee (o Shou Mei)

un té con hojas aún de inferior calidad a las del Gog Mei, rotas y de diversos tamaños.  Tiene sabor más intenso y color más fuerte porque la recolección es más tarde.

Variedades que no provienen de China:

Té de Darjeeling:

se produce a los pies del Himalaya. Dado que su procedencia no es China (de dónde sí son todos los anteriores), tiene un sabor a nuez y moscatel propio de la zona. 

Ceilán:

té proveniente de Sri Lanka que tiene una particularidad y es que se elabora utilizando sólo los cogollos más largos (por lo menos de 25 milímetros). Posee un sabor ligero y a miel. 

Blanco Africano:

procedente de Malawi, es un té muy particular porque para su producción se utilizan tallos o ramitas y le da un sabor fuerte y herbáceo. 

Comparación con otros tés

Todos los tés que aquí habremos de comparar proceden de la misma planta “Camellia Sinensis”, y originalmente de China, aunque algunos pueden producirse en otros lugares; por ejemplo, el té Oolong también se puede encontrar en Taiwán.

Así mismo todos tienen propiedades beneficiosas para el cuerpo y el sistema orgánico pero qué beneficios y propiedades destacan en cada uno depende de qué minerales o nutrientes prevalecen o no, más o menos, después de ser procesados. 

Té verde

te verde matcha

El popular té verde se obtiene también de la planta Camellia Sinensis. A diferencia del té blanco la cosecha se realiza con posterioridad, por lo cual no son hojas tan jóvenes, se recolectan una vez abiertas.

El té verde tiene un 75% de los antioxidantes que posee el té blanco. Esto se debe a que una vez recolectadas las hojas se dejan oxidar un poco más. Por esto también el té verde tiene más cafeína. 

Veamos el proceso: en el té blanco las hojas se dejan secar al sol, en cambio con el té verde se pasan por el vaporizador y más tarde por el horno, para quitarle a las hojas las enzimas que llevarían a la descomposición de la hoja, es decir, no se fermenta. 

Su proceso de producción es más largo. Tiene muchas vitaminas y minerales y grandes beneficios para la salud: es astringente, diurético, antioxidante (aunque menos que el té blanco).

Té negro

Es el té que más famoso, al menos en Occidente, y el que más se somete a oxidación en el proceso de producción, por esto mismo contiene más cafeína, alrededor de 25 mg por taza.

una taza de te negro

Esto sucede porque en el proceso de elaboración se matan las células de las hojas. Se marchita, se fermenta, se muele y va al horno. Esto hace que tenga color oscuro y sabor bastante más fuerte. 

Es de los tés que más dura, pues su sabor se mantiene intacto por años, a diferencia por ejemplo del té verde que pierde su sabor al año. Dentro del té negro existe una inmensa cantidad de variedades, no así con el té blanco. 

Una de sus principales ventajas es que ayuda a combatir el colesterol. Te mantiene en estado de alerta y favorece la concentración gracias a la teína.

Té rojo

A las hojas de este té se las deja fermentar y añejar, para que tenga un sabor ahumado y fuerte.

te caliente

Las hojas tienen color rojo porque se las deja fermentar y se almacenan por largo tiempo (años). Al igual que el vino “cuanto más añejo mejor”; hay tés rojos que han sido añejados por décadas (y por supuesto podemos notarlo en su valor). 

El té rojo se ha ganado mucha popularidad entre quienes desean perder peso por su capacidad de acelerar el metabolismo, también tiene propiedades diuréticas y digestivas. 

Té Oolong

Un té de origen chino, también conocido como “té azul” debido al proceso de oxidación que sufre y que le da un color negro azulado. Las hojas se secan por menos tiempo y eso hace que conserve un sabor fuerte, que está entre el té verde y el negro. Es un gran antioxidante con muy buen efecto sobre el sistema inmunológico.

te oolong foto

Tiene baja cantidad de teína y lo que tiene en abundancia es magnesio que contribuye a disminuir el cansancio. Es un té muy relajante. Además, contiene aminoácidos beneficiosos para la piel, las uñas y el pelo.

Qué adelgaza más el té verde o blanco

Entre las personas que se ponen como meta bajar de peso el té blanco y el té verde se han convertido en grandes aliados, por sus propiedades diuréticas, digestivas y de eliminación de grasas. Sin embargo, si bien es cierto que los dos nos pueden ayduar seguramente encontremos algunas pequeñas diferencias y optemos por uno de ellos por sobre el otro.

Ambos vienen de la planta Camellia Sinensis y son oriundos de China, se diferencian en el proceso de elaboración, y es por ello que algunos componentes se destacan más en uno y otros en el otro. 

El té blanco tiene una gran cantidad de catequinas: antioxidantes y desinflamatorias. Al ser menos procesado que el té verde posee más elementos responsables de quemar las grasas.

El té verde tiene un 75% de los antioxidantes del té blanco, por lo que el té blanco es un 25% más rico en ellos. 

Por supuesto ningún té es mágico, hay que incluirlos en un plan nutricional y de ejercicios para que realmente funcionen en la pérdida de peso. ¡Vamos! Que no vas a bajar de peso merendando té con tortas. 

Conclusión 

Si bien el té blanco no está muy popularizado, y tiene un precio bastante más elevado que otros tipos de té, encontramos que tiene muchas propiedades y bien vale la pena empezar a incorporarlo a los hábitos de alimentación. Sobre todo de aquella alimentación saludable que exigen aquellas personas que piensan como lo hacía Hipócrates “Que el alimento sea tu medicina”, incluyendo en este área a las bebidas. 

Hay razones para que este té allí por sus orígenes haya sido el predilecto de los emperadores chinos y su círculo íntimo. Es un tipo de té muy cuidado, cuyas hojas se toman muy jóvenes de la planta, siendo todavía brotes, e incluso se utilizan las yemas, lo que le otorga un sabor suave y dulce además del color amarillo blancuzco. 

comparacion de tes

Pero sin dudas lo mejor de todo es que al no someterse al proceso de oxidación que sí sufren otros tipos de té, conserva todas sus propiedades entre las que más destaca la de ser un gran antioxidante, con todas las ventajas que ello trae al no permitir que se arruinen las células: para la piel, para el corazón, para el pelo, para el sistema inmune, para el cerebro y para evitar muchas enfermedades. 

Preguntas Frecuentes 

¿Por qué es especial el té blanco?

Porque es un té que conserva muchas propiedades al elaborarse con hojas muy jóvenes y tiernas, junto con las yemas de éstas. El proceso de producción es muy puro, por lo que prácticamente no se oxida. Su sabor es suave y dulce. 

¿Qué sabor tiene el té blanco?

Es de sabor suave, fresco y dulce. Hay diferentes variedades y podemos encontrar sabores como miel, vanilla, cítricos, melón, etcétera. Es un té muy delicado y menos intenso que otros como el verde, negro o rojo.

¿Dónde se compra el té blanco?

Si bien quizás sea la primera vez que escuches hablar de él, entre los amantes del té existe hace un tiempo, así que es muy probable que lo encuentres en herboristerías, casas de té o tiendas naturistas. En versión saquito es probable que lo veas incluso en el supermercado si miras la góndola con atención.

¿El té blanco tiene contraindicaciones?

No hay grandes contraindicaciones en el caso del té blanco, excepto que padezcas algún tipo de alergia a alguno de sus componentes. Otro problema podría venir desde el lado de la teína, en el caso de personas anémicas, hipertensas, con problemas de coagulación o con intolerancia a la cafeína por otro motivo.

La recomendación por día es no exceder las 4 tazas, pues podría pasarse de la concentración al estado de ansiedad e incluso insomnio. 

¿Le puedo poner leche al té blanco?

Si claro, sobre gustos no hay nada escrito y cada quien lo toma como le apetece. Lo único que debes tener en cuenta es en cuanto a sus propiedades, ya que las proteínas de la leche disminuyen el efecto antioxidante, los flavonoides se desactivan cuando se unen a la grasa y proteínas.

Compartir este articulo

Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on linkedin

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Laura Lopez

Me licencié en nutrición en Barcelona. Me encanta hablar de la comida y de cómo afecta nuestro cuerpo y nuestro bienestar. Me fascina encontrar nuevos hábitos saludables para compartir.

Compartir

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp

Articulos relacionados