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Como educar a un gato – 10 consejos para adiestrar gatos

gato durmiendo

Adoptar un gato puede ser una decisión maravillosa, si te gusta compartir tu hogar con un ser independiente, limpio y juguetón. Sin duda, es una mascota agradable para los espíritus libres, pero es primordial que lo adiestres, así la convivencia será más sana. Educar un gato es relativamente sencillo, solo tienes que tomar la acciones correctas, respetando su naturaleza felina.

Una mascota educada siempre será más feliz en su entorno y tú te llenarás de más satisfacciones. Adiestrar un gato no te llevará mucho tiempo, y vaya que vale la pena hacer el esfuerzo. Sin embargo, debes tener en cuenta algunos aspectos antes de empezar. 

Por lo general, estamos más familiarizados con las formas de entrenamiento de un perro. Pero, educar un gato es diferente, ya que su comportamiento y naturaleza también lo son.

Tener como mascota a un perro es lo más común y si antes de adoptar un gatito tuviste un perro, podría ser que esperes las mismas reacciones. Eso nunca ocurrirá, los gatos no buscarán tu satisfacción, sino la de ellos mismos. 

Por esa razón, el refuerzo positivo es de vital importancia. Además, los felinos son muy rápidos en entendimiento, son bastante inteligentes y audaces, por lo que no tardarán mucho en comprender tus comandos. A continuación, te contaremos todo lo que tienes que saber para adiestrar un gato.

1. El mejor tiempo para educar un gato

Los gatos reciben su educación más importante entre los 0 y 6 meses de edad. Durante esa etapa adiestrar un gato es primordial. No es mucho lo que le puedes enseñar luego que se separa de madre gata, con ella aprenderá casi todo lo que debe saber.

La otra gran parte lo hará por su cuenta, en base a la experimentación, pues su naturaleza independiente así lo dicta. 

Sin embargo, tú puedes enseñarle lo necesario para que se adapte al contexto donde convivirá contigo. Tampoco necesitas enseñarle demasiadas cosas, solo lo elemental para mantener un comportamiento aceptable sin perturbar la paz del hogar. 

gatito con hombre

Educar un gato es fácil, no lo compliques pretendiendo que haga peripecias para tu agrado o que te manifieste su afecto moviendo la cola y recibiéndote al llegar del trabajo.

Ellos no pondrán tus intereses por encima de los suyos. Eso no quiere decir que no sientan amor por ti, solo que lo manifestarán de otras maneras.

Entonces, hasta los dos meses se recomienda dejar la educación del felino en manos de su madre gata. Ella los abriga, protege y les enseña lo necesario para sobrevivir, como a limpiarse solos y algunos hábitos sociales.

Luego de ese período, puedes intervenir en su educación, cuando lo traigas a tu casa. Adiestrar un gato significa, básicamente, enseñarle: a no arañar, a no morder, a usar el arenero, a no rascar muebles y a no montarse en lugares indebidos.

Todo eso debes enseñárselo antes de los 7 meses. Luego, ya se habrá convertido en un joven y se te hará un poco más difícil domesticarlo, aunque no imposible. Educar un gato adulto no tiene tampoco por qué ser una labor titánica.

2. Dejar con madre gata

El rol de la madre gata es fundamental en la vida del gatito, tal como lo comentamos en el punto anterior. Educar un gato, pasa por dejarlo permanecer los primeros dos meses con su madre. Ella le dará todo lo que necesita en esa etapa tan importante.

Si lo piensas, todos los mamíferos son dependientes de sus progenitoras en la etapa inicial de su vida, unos más tiempo, otros menos, pero todos la requieren para sobrevivir y ser más aptos en la vida.

gato pequeño en la cama

Entre las cosas que hará por él en esas primeras semanas, será alimentarlo, enseñarle habilidades sociales y a asearse, protegerlo, darle abrigo y, en general, hacerlo apto para la vida que le espera. 

Otro factor importante de educar un gato es que al dejarlo con madre gata, también se le está permitiendo aprender de y junto a sus hermanos, clave fundamental para la convivencia futura contigo.

La razón es que con sus hermanos aprenderá a probar sus fuerzas al arañar y morder sin causar daño. Además, aprende una habilidad social sumamente importante: jugar. En realidad con madre gata también lo aprenderá, aunque es un juego diferente. 

Cuando se separa a un gatito de su madre prematuramente esto puede traer consecuencias en su comportamiento.

Algunas investigaciones al respecto han demostrado que estos gatos separados antes de tiempo pueden presentar conductas como agresividad, chupar ropa, timidez, tendencia a exagerar el acicalamiento, afectaciones neurológicas como la falta de memoria. Si quieres adiestrar un gato sanamente, toma en cuenta este tema.

Lo ideal es permitirle el mayor tiempo posible al minino permanecer con su madre, al menos 8 semanas, aunque en las mismas investigaciones se comprobó que se presentan menos problemas aún cuando se les deja 12 semanas.  

3. Educar a no arañar

Es una conducta natural para los gatitos arañar, con ese hábito pueden mantener afiladas sus uñas y tonificados sus músculos, es algo que hará sin que lo puedas evitar. La idea no es eliminar la conducta por completo, sino permitir que lo haga en los lugares y los objetos adecuados.

Adiestrar un gato no es castrar su naturaleza, más bien el objetivo es ayudarlo a interactuar mejor con su ambiente. Te contaremos de algunas estrategias que te pueden servir en esta labor.

Si te araña a ti. Puede que tu gato te arañe cuando estén jugando, de ser este el caso, puedes hacer lo siguiente: emitir un sonido grave (puede ser un no) y detener el juego.

Los gatos son muy inteligentes y no tardan mucho tiempo en captar el mensaje si lo haces de manera correcta. Adiestrar un gato te trae buenas recompensas, inténtalo con constancia.

educar a un gato

Si araña tus muebles. puedes probar a cambiarlos de sitio y limpiarlos, ya que probablemente marcó territorio previamente. Crea un nuevo espacio agradable en ese lugar. Intenta probar diferentes rascadores y observa bien cuál es el que más disfruta.

Una vez tenga su favorito colócale en el lugar donde estaba el mueble que le encantaba arañar. La idea es que asocie el espacio con diversión, por lo que usar allí sus juguetes preferidos o jugar tú con él, le hará olvidar su placer por destruir tus preciados muebles.

Recompénsalo. Cuando obtengas la conducta deseada, dale una golosina, puedes dejarla en el lugar donde estaba el mueble apetecible. También es conveniente que le muestres tu afecto con una caricia, es una excelente forma de refuerzo positivo. Esto forma parte crucial cuando vas a adiestrar un gato.

Ten en cuenta que el respeto es fundamental cuando vas a educar un gato. Jamás lo maltrates de ninguna forma, porque lo único que conseguirás será reforzar el comportamiento negativo.

4. Educar a no morder

Otra conducta innata en el felino es la de morder. Cuando son muy pequeños es muy natural que lo hagan y tampoco se les debe privar de hacerlo. Sin embargo, cuando de educar un gato se trata lo mejor es enseñarle en qué lugares es correcto que lo haga y en qué otros no.

Porque, claramente, morder es uno de los comportamientos más destructivos del gato cuando está en una casa. Sin embargo, para cazar les viene muy bien, por eso no podrás eliminar por completo ese hábito.

gato encima de una puerta

Hay algunas acciones que puedes tomar para adiestrar un gato a no morder. Afortunadamente, con paciencia puedes lograrlo con efectividad y sin traumas. A continuación, te detallamos algunas sugerencias:

Los gatos tienden a acelerarse o excitarse cuando están jugando, si estás jugando con él intenta no alterarlo demasiado porque su instinto hará que te muerda. Lo que sucede es que su naturaleza de cazador se puede activar.

En ese caso, educar un gato se trata de hacer lo siguiente: detén el juego y espera que se calme, en primer lugar, para que entienda que no es una conducta que se espera de él hacia ti o hacia ningún objeto que no sean sus juguetes. En segundo lugar, para que puedan retomar el juego más tarde, esta vez sin el exceso de emoción.

Es necesario que el gato cuente con sus juguetes para saciar sus ganas de jugar y morder, tú no vas a estar siempre y debes desviar su atención hacia los objetos correctos.

Mantén peluches, pelotas, rascaderas, también sirven mucho los juguetes tipo caña de pescar. Anímalo a que juegue con ellos, además de ayudarlo a no destrozar tus muebles o tu ropa, también le hace gastar energía. El juego forma parte fundamental de adiestrar un gato.

Cuando detenga la conducta no deseada es indispensable que, al menos en un principio, le premies con algo que le guste. El refuerzo positivo siempre es una excelente herramienta para educar un gato, como ya te mencionamos.

5. Educar a usar el arenero

Que tu gatito use el arenero es primordial para ti, pero no te preocupes, tu mascota no tardará mucho en ser eficiente usándolo. Educar un gato implica también emplear correctamente el arenero.

Afortunadamente, los felinos son animales muy limpios y escrupulosos, les será fácil apropiarse del arenero para hacer sus necesidades. Sin embargo, te daremos algunos consejos que pueden serte útiles para que no haya inconvenientes con este tema:

Para ayudarlo a asociar el uso del arenero con el hecho de hacer sus necesidades básicas, llévalo después de cada comida. Aunque, al principio, sería bueno llevarlo en más ocasiones, por si acaso.

Enséñale a escarbar la arena, mostrándole cómo hacerlo con tus manos, no con la patitas de él. Verás que pronto comenzará a orinar y defecar en el arenero sin problema alguno. 

gato caminando

Con el fin de facilitarle el acceso, no vayas a poner el arenero en un lugar muy alto o demasiado lejos de dónde suele estar el gato. Adiestrar un gato es hacer su entrenamiento simple.No le compliques el hábito.

Los gatos, algunos más que otros, son amantes de la intimidad. Sería buena idea que coloques el arenero en un espacio semiprivado, cerca de donde suele estar el minino.

Lo importante es que sienta que tiene su momento de privacidad. No pongas el arenero al lado de la comida ni cerca de la basura, pues los gatos también son algo escrupulosos. 

Cuando haga sus primeras necesidades en el arenero, dale un refuerzo positivo para que relacione su conducta correcta con algo bueno para él.

Si por más que lo intentas, llegara a suceder que el gato hace sus necesidades en otro lugar, entonces quizás es porque allí se siente más cómodo. Simple, muda el arenero a ese sitio, seguramente comenzará a usarlo.

Adiestrar un gato también consiste en observar sus acciones y hacer ajustes con base en ellas. Pero, si el lugar resulta muy inapropiado, intenta llevar el excremento al arenero en el lugar que escogiste.

Cuida el aseo del arenero, límpialo a diario y una vez por semana hazlo de manera profunda. Haz de ese arenero un lugar muy agradable. Además, el olor de los desechos del gato pueden ser muy fétido, la higiene es primordial para no afectar el ambiente de tu casa.

Intenta comprar el arenero adecuado para tu minino. No en todas las etapas ni todos los gatos aceptan bien ciertos tipos de areneros. Observa si se siente a gusto, pues adiestrar un gato también es hacerlo sentir bien.

Estamos seguros de que tendrás éxito en enseñar a tu gato a usar correctamente su arenero. Procura adiestrarlo desde el primer día que llegue a tu casa en este tema, mientras más pronto, pues mucho mejor.

6. Educar a no rascar muebles

Rascar los muebles es una de las conductas que tu gato tenderá a hacer y si no tomas las medidas a tiempo, el encanto de tus muebles puede llegar a ser cosa del pasado. No lo permitas. Toma acción desde el principio.

Adiestrar un gato es evitarte muchos quebraderos de cabeza. En vez de reprenderlo o regañarlo cuando esté rascando los muebles, mejor retíralo del lugar y llévalo a su zona de juego, donde obligatoriamente debes contar con rascadores.

En el mercado hay variedad, muchos tipos, desde los más complejos, hasta los más simples. Los rascadores deben estar en tu casa desde el día 1. Y tu gato debe tener su zona de juego con todos los juguetes y rascadores que puedas adquirir o, incluso, habrá algunos que puedas hacerlos tú, de forma manual.

Cuando tu gato se ponga a rascar muebles quítalo de allí y llévalo hasta su zona de juego. Hazlo tantas veces como sea necesario para que entienda que no debe hacerlo.

También puedes probar con las sugerencias que te dimos en la sección de educar a no arañar. Puedes cambiar los muebles de lugar y limpiarlos, por si el gato marcó territorio. Otra buena estrategia, es rociar su zona de juegos con hierba gatera, una planta que los atrae como la miel a las moscas.

Puedes preparar una infusión y llenar un envase con sistema rociador o diluir unas gotas de aceites esenciales en agua y rociar. Tu gato no querrá salir de esa zona y, con suerte, se olvidará muy rápido de su adicción principal: tus muebles.

Lo cierto es que tu gato necesita rascar, está en su naturaleza y no es sano que lo deje de hacer por completo. Pero, tú debes proporcionarle los recursos para que lo haga sin perturbar la paz de tu hogar, en eso consiste también educar un gato. 

7. Jugar con gatos

Debes comprender, al adiestrar un gato, que el juego es fundamental. Jugando, aprenden un sin fin de cosas, entre ellas a sobrevivir en un entorno hostil. Los gatos tienen instinto para convivir con su pares y otros animales en un entorno salvaje.

Desde pequeños, por medio del juego, aprenden a defenderse de sus hermanos con arañazos y mordiscos. Entonces, el juego les ayuda a poner a prueba sus habilidades, conocer sus límites y saber hasta dónde llegan sus capacidades.

Una vez puestos en un entorno doméstico, hay que enseñarles a jugar sin causar daño a su alrededor, aplacar un poco su naturaleza salvaje. Por eso, hemos insistido tanto en la importancia de los juguetes.

gato jugando

Estos no solo les ayudan a saciar su sed de jugar y su instinto cazador, sino que les permite desarrollar la inteligencia y relacionarse con su cuidador de forma saludable. Es importante que cuando vayamos a adiestrar un gato estemos conscientes de que esta es su forma de socializar. 

En cuanto a los juguetes, en el mercado hay muchas opciones, también se pueden elaborar algunos en casa. Lo importante es tener variedad para que no pierda interés y que cada uno tenga una función para cosa que se quiera desarrollar en el gato. Algunos juguetes que puedes tener son:

  • Cañas de pescar
  • Presas falsas
  • Rascadores
  • Dispensador de juguetes y comida
  • Pelotas
  • Cajas recicladas
  • Ovillos
  • Plumeros
  • Túneles y sacos

También son aconsejables uno que otro juguete más sofisticados como los circuitos sensoriales, los que tienen luces, olores, sabores y texturas curiosas. Una de las razones por la que los gatos juegan mucho es por su curiosidad. Saciar la curiosidad es parte de adiestrar un gato.

Otro juego indispensable es el que hacen contigo. Su cuidador es muy importante en la interacción social. Eso sí, no juegues a que muerda tus manos o tus pies, ni a que te arañe. Mejor juega a acechar y cazar, dale recompensas, en fin, que se sienta bien jugando contigo siempre. Para educar un gato la relación con su cuidador es esencial en el proceso.

8. Cómo reforzar buen comportamiento

El refuerzo positivo es la manera correcta de educar un gato. De esta forma, habrá menos conflictividad para que aprenda lo que tú necesitas en aras de una sana convivencia con él.

Es un modo ideal de orientar su comportamiento, pues la mayoría de los gatos captan rápidamente lo que deben hacer cuando son recompensados con algo que les gusta.

Adiestrar un gato con refuerzo positivo es la mejor opción. El miedo no funciona muy bien en la educación felina. Veamos algunas acciones que puedes tomar para lograr un entrenamiento efectivo:

Evita gritarle o regañarlo con voz aguda, pues lo único que conseguirás es que te tenga miedo y es muy fácil para un gato aislarse o volverse arisco cuando se siente atemorizado.

Infundir temor es lo peor que puedes hacer al adiestrar un gato. Puedes decirle una palabra corta que indique que detenga su acción cuando esté haciendo algo indebido.

gatito durmiendo en casa

Dale siempre recompensas cuando consigas el comportamiento correcto. Recompénsalo con comida, golosinas para gato, con una caricia y unas palabras suaves de afecto. Que se sienta en confianza y seguro para que así tengas muchos más logros en el futuro.

Recuerda que estos premios debes dárselos en el mismo instante en que lleve a cabo la acción correcta, no más tarde ese mismo día. Ya verás como los tiempos son fundamentales al educar un gato.

Es imprescindible que apartes un tiempo durante el día para la educación de tu mascota. Es lo que te garantizará el éxito y así puedes usar el refuerzo positivo de manera efectiva.

Además, de esta forma creas el vínculo que los unirá y le permitirá al gato aprender de ti, esto es muy importante para adiestrar un gato.

Cuando tenga una conducta negativa hacia a ti, como arañarte o morderte para que juegues con él, no le des atención. Si le prestas atención, así sea negativa, estarás reforzando el comportamiento indeseado. 

Empleando un refuerzo positivo, obtendrás muchas cosas de tu gato, úsalo como la mejor forma de adiestramiento.

9. Como castigar un gato

Para educar un gato también tienes que saber cómo castigarlo. Esto no quiere decir que vayas a maltratarlo de ninguna manera, pues no vas a lograr así tus objetivos.

Cuando se le pega, grita o se ejerce violencia en cualquiera de sus manifestaciones, el problema (que seguro era simple) puede complicarse mucho.

El felino podría desarrollar conductas violentas, volverse temeroso o aislarse de tu presencia. Eso solo te hará mucho más difícil la tarea de adiestrar un gato.

Si lo ves objetivamente, ni a animales ni a personas les funciona bien la violencia. Esta es la raíz de muchas dificultades en los hogares y en la sociedad. Entonces, educar un gato es emplear un castigo en la justa intensidad (sin maltrato), con firmeza, para que entienda lo que no se debe hacer.

dos gatitos

A continuación, te daremos algunas recomendaciones para un castigo efectivo, sin embargo, siempre es bueno consultar con expertos de manera independiente.

Formas de castigo

Lo que mejor funciona son los sonidos graves y no demasiado fuertes, como el de la voz. Si vas a usar tus palabras que sean breves.

Podrías decirle “no” de manera firme o “detente”, incluso, una frase corta como “eso no se hace”. Nunca darle golpes con la mano, ni un objeto, tampoco echarle agua, ni gritarle.

También funciona retirarlo del lugar donde la conducta inadecuada se está llevando a cabo. Hacerlo tantas veces sea necesario, hasta que el gato entienda que eso no debe hacerse. Esto aplica para cuando está arañando o mordiendo un mueble, también cuando se suba a lugares prohibidos. 

La sustitución del mal comportamiento, con el correcto, también es buena idea, pero sin que parezca que lo estás premiando.

Por ejemplo, si está mordiendo el mueble, retirarlo y darle un rascador. Si se sube a la mesa del comedor, bajarlo y ponerlo en su cama o en el lugar que le dispusiste para el descanso, si está en alto mejor.

Si quiere llamar tu atención de forma negativa, ignorarlo es buena idea, así él comprenderá que no es la forma correcta de conseguirlo.

Toma en cuenta la personalidad de tu gato. No todos entienden el mismo lenguaje, ni a la misma velocidad. Si tienes muchas dificultades, consulta con un experto para que ambos determinen cuál sería la mejor forma de lograr los objetivos de aprendizaje de tu mascota. Cuando se trata de adiestrar un gato, dejarte guiar es buena idea.

Momento del castigo

Siempre se debe ejercer el castigo inmediatamente después de la conducta indebida. Así el gato podrá asociar ese comportamiento con una consecuencia negativa.

Nunca dejes la reprimenda para más tarde, pues jamás comprenderá el mensaje y puedes lograr, más bien, un efecto adverso.

Espera una media hora antes de darle algo que le guste o jugar con él, para que no interprete que lo que hizo será premiado positivamente. 

Recuerda que la mejor forma de educar un gato es con equilibrio, sin perder la calma para no verte en la tentación de ejercer maltrato. 

10. Tener paciencia

Educar un gato o cualquier otro animal doméstico requiere de paciencia y constancia. Algunos gatos tienen problemas para socializar, especialmente, si son recogidos en las calles. Quizás su tiempo de interactuar con humanos comienza contigo.

Tal vez, en esos casos, se dificulte un poco más adiestrar un gato, pero tampoco es una tarea demasiado difícil. Solo tienes que mantenerte firme en no tolerar desde el principio ciertas conductas, como las que mencionamos anteriormente.

Pero, insistimos, para educar un gato, perder el control y la paciencia no te va a funcionar. Es muy fácil al principio que tu felino se vuelva arisco, violento o en extremo tímido si siente que lo estás maltratando de alguna manera.

Por eso, en el punto anterior, te repetimos varias veces que la violencia no te llevará a ninguna parte, solo a empeorar la situación.

En este artículo te hemos dado bastante información sobre cómo adiestrar un gato de manera correcta y así puedas aplicar las estrategias de entrenamiento lo más pronto posible.

gato mordiendo

Por otro lado, nunca está demás consultar con tu veterinario o un experto en adiestramiento si se te dificulta demasiado la tarea de entrenar a tu gato. En este caso, el acompañamiento podría mejorar mucho la situación y hacer un cambio de 180º.

En ocasiones, cometemos errores y no somos conscientes de ellos. Un tercero podría ver lo que tú no consigues descifrar.

Otro factor clave es confiar en el proceso. No te desesperes, los resultados no siempre se dan rápidamente. Algunos pueden tardar más en manifestarse, eso no quiere decir que el comportamiento deseado no vaya a darse en un futuro cercano.

A veces, cuando estamos ansiosos por salir de una molestia, nos parece que nunca cambiará la situación. Si eres perseverante, no hay razón para que tu gato no se comporte de manera correcta en un tiempo prudencial. Recuerda que educar un gato no tiene por qué ser una pesadilla, ¡ánimo y disfruta a tu felino!

Conclusión

Adiestrar un gato puede ser una tarea sencilla si sigues nuestras recomendaciones. Los felinos tienen una naturaleza salvaje, les gusta cazar y probar sus habilidades rascando y mordiendo.

Esto forma parte no solo de su supervivencia, sino de su forma de socializar con sus pares y cuidadores. La idea no es eliminar por completo esas conductas, más bien moderarlas para que ellos sepan cuándo y dónde pueden hacerlo. 

El proceso de educar un gato puede ser pacífico y hasta divertido si empleas las estrategias que te propusimos durante todo el artículo. Es fundamental direccionar la conducta a través del juego y de otros recursos no violentos.

cara de gatito

Las conductas erradas del gato pueden hacer que dañe tus muebles, que te agreda a ti o a otras personas en tu casa y que invada espacio inadecuados. Esto hace del convivir una experiencia difícil, por eso el adiestramiento con paciencia y constancia es fundamental.

Para educar un gato correctamente debes ofrecerle opciones con las que él pueda sustituir sus conductas erradas, de lo contrario, no podrás lograr tus objetivos.

El uso de rascadores y otros juguetes es fundamental, así como tus acciones coherentes y constantes. Los gatos son muy inteligentes y pronto conseguirás todo lo que te has propuesto con él.

Preguntas Frecuentes

  1. ¿Cómo educar un gato adulto?

    Es mucho más fácil entrenar un gatito, pero también puedes educar un gato adulto sin necesidad de que sea demasiado difícil la labor. Básicamente, debes aplicar las mismas estrategias que con el minino, solo que deberás tener mucha más paciencia.

    Hay gatos adultos que ya tienen muy afianzadas ciertas conductas y tardarás un poco más en hacerle entender que no debe continuar con ellas. 

    Recuerda recompensar a tu gato adulto cuando haga las cosas bien. Dale su golosina favorita y bríndale tu afecto incondicional. Las caricias les vienen muy bien y es tu forma de conectar afectivamente, al igual que las palabras en un tono suave y cariñoso. 

    El factor de la socialización puede ser más difícil para un gato adulto, ya que podría estar menos familiarizado con la interacción con humanos. Por eso, es importante que no lo maltrates, él aprenderá todo lo que necesita contigo, así que decide qué quieres enseñarle. Ten mucha paciencia y constancia para que puedas ver los resultados.

  2. ¿Cómo educar un gato para que no muerda?

    Seguramente, te haces esta pregunta porque cada vez que juegas con tu gato, este acaba mordiéndote. 

    1. En primer lugar, lo que te recomendamos es que observes cómo lo tratas durante el juego, quizás no te das cuenta, pero puedes estar siendo algo brusco y, lógicamente, el gato reacciona. Cuida tus movimientos, tono de voz y el trato que le das. 

    2. Cuando el juego se torna muy excitante, también puede ocurrir que el gato entre en modo cazador y te quiera morder. Trata de no emocionarlo demasiado, recuerda que esto es parte de su naturaleza y no debes activarlo o ponerlo al límite.
     
    3. Cuando te muerda, también es buena idea parar el juego para que él se dé cuenta de que su conducta es indeseada y no podrá obtener nada de ti. No retomes la actividad muy pronto para asegurarte de que captó el mensaje.
    Déjalo desarrollar su instinto y agotar sus energía con rascadores y juguetes de toda clase. Así perderá el ánimo de morder tus muebles o a ti.

  3. ¿Cómo educar un gato para que no se suba a la mesa?

    Otra de las cosas que a un gato le encanta hacer es trepar a lugares altos. Es importante que entiendas que para él es natural hacerlo, por lo que difícilmente lograrás erradicar esta conducta por completo.

    Sin embargo, hay algunas cosas que puedes hacer para que definitivamente no se suba a las mesas ni encimeras. Te las contamos a continuación:

    1. No dejes ningún tipo de comida sobre la mesa del comedor ni encimeras, esto es demasiado provocativo para un gato de cualquier edad. Cuando estés cocinando intenta alejarlo del área de la cocina, llévalo a un espacio aislado por ese tiempo y déjale sus juguetes o la comida cerca para que no se desespere.

    Hay algunos trucos que sirven para que sienta rechazo por la superficie de la mesa, como por ejemplo, pegar cinta doble faz en el mantel o manteles individuales, también puedes pegar tiras de papel aluminio. Ambos materiales le provocan aversión y, eventualmente, dejará de subirse a la mesa o encimera.

    Aplica las estrategias de entrenamiento que te dimos durante el artículo para lograr que pare la conducta indeseada, como por ejemplo, retirar al gato del lugar, hablarle con voz firme y grave, sin gritar. Esto debes hacerlo preferiblemente siendo aún minino, para que entienda rápido.

    Compra un juguete especial para que el gato trepe y pueda satisfacer su instinto. En el área de juego puedes poner una estantería para gatos o muebles altos especialmente para él. Vale la pena que inviertas en eso para mejorar su comportamiento, subirse a las mesas de tu casa es algo que querrás evitar.

  4. ¿Cómo educar un gato agresivo?

    Adiestrar un gato agresivo va a requerir mucha paciencia y amor de tu parte. La agresividad es normal en ciertos momentos de la vida, pero si tu felino se muestra violento con mucha frecuencia no estaría de más que descartaras un problema de salud, consulta con su veterinario. Algunas de las acciones que puedes tomar cuando tu gato se muestre agresivo son:

    Detener: de forma serena y pausada detén la conducta agresiva, si te muerde las manos por ejemplo, retíralas y que él vea que debe cambiar su comportamiento.
    Reprender: sin agresividad, dile “no”, pero con firmeza, como te lo hemos mencionado durante el artículo.

    Apartar: apártalo de la situación para que tenga tiempo de recapacitar.
    Distraer: en ocasiones, si la situación se sale en exceso de control, te servirá distraerlo, puedes mostrarle un juguete y lanzarlo lejos, de manera que su atención se vaya a otro lugar.

    Crea un ambiente agradable: haz de su hogar un ambiente tranquilo y armonioso, donde el gato tenga espacio para ser él mismo.

    Muéstrale tu afecto: siempre el cariño será mejor que el maltrato, cuando tu gato esté sereno, muéstrale tu afecto para que se sienta seguro. Recuerda que la conducta agresiva se desata cuando el felino se siente amenazado de alguna manera.

  5. ¿Cómo enseñar un gato a obedecer?

    Para adiestrar un gato en cualquier cosa, se debe usar siempre el refuerzo positivo. Las reprimendas deben ser solo palabras con firmeza. Siempre se deben respetar los pasos y nunca dejar pasar por alto la conducta inadecuada.

    Repetir la acción de corregirlo tantas veces como sea posible hasta lograr que el gato obedezca. Una vez este haga lo que se espera de él, recompensarlo es esencial.

  6. ¿Cómo educar un gato para que sea cariñoso?

    Para lograr que un gato sea cariñoso, debes fomentar el afecto entre ambos. Pero sobre todo, tomar tú la iniciativa de acarciarlo, hablarle suave y mostrarle tu amor.

    Al mismo tiempo, ofrecerle un ambiente agradable, de juego, estimulación y premiación cuando se comporte correctamente. 

  7. ¿Cómo educar un gato para que no arañe?

    Es importante que corrijas esta conducta desde el primer día que el minino llegue a tu casa. Parte de adiestrar un gato es lograr que no te maltrate a ti ni a tus muebles. Los arañazos de un gato pueden ser bastante destructivos, por eso es importante que hagas lo siguiente:

    Reprenderlo de manera firme y no agresiva cuando lo atrapes arañando. Utiliza un “No” firme y tono grave.

    Cambia los muebles de lugar y reemplaza el espacio por uno de juego para él o crea un espacio tan atractivo en otro sitio de la casa, que se le olvida su amor por los muebles.

    Recompénsalo cuando haga lo correcto, ya sea con comida, o afecto por tu parte.
    No lo emociones demasiado cuando esté jugando contigo, ya que puede tener conductas agresivas.

  8. ¿Es diferente educar un gato que a un perro?

    Sí, es diferente adiestrar un gato que a un perro. Los gatos son animales independientes, pudorosos y comedidos en su actuar. Manifiestan el cariño de manera diferente.

    Pretender que un gato te reciba en la puerta, mueva la cola y te salte encima emocionado, lamiéndote, es pretender que vaya contra su naturaleza. Los felinos muestran su afecto cuando quieren y no hay forma de obligarlos a hacer nada que vaya en contra de sus deseos.

    Eso no quiere decir que sean malagradecidos o que no te quieran, simplemente, se expresan de forma distinta. Educar un gato requiere respetarlo y aceptarlo según su naturaleza.

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Sofia Martinez

Soy licenciada en psicología y me encanta hablar de las últimas tendencias en moda, diseño, ocio y hogar.

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